El paso a paso de vender una casa con poder notarial
Cuando vives en un lugar diferente a la vivienda que quieres vender es normal que te surjan dudas. ¿Tengo que viajar cada vez que haya que firmar algo? ¿Puedo delegar sin perder el control? ¿Es seguro? Las claves están en la gestión inmobiliaria de todo el proceso de vender una vivienda con poder notarial. Yo lo he hecho en varias ocasiones con propietarios que vivían en México, Londres o Madrid mientras su vivienda estaba aquí, en València. En este artículo te explico paso a paso qué necesitas y qué debes tener en cuenta.
Para empezar, un poder notarial es un documento público que otorgas ante notario para que otra persona pueda representarte legalmente. Eso significa que esa persona podrá actuar en tu nombre en los actos que tú autorices: firmar documentos, comparecer en notaría, gestionar trámites. No es una autorización informal ni una carta firmada entre particulares. Tiene validez jurídica plena porque lo autoriza un notario.
Cuando alguien me dice: “Ágatha, ¿te puedo enviar un escrito firmado para que vendas por mí?”, la respuesta es no.
¿Qué tipo de poder notarial necesito para vender mi casa?
Para vender una vivienda necesitas un poder notarial formal. Sin él, no se puede firmar una escritura pública de compraventa. Y existen distintos tipos de poderes, en el ámbito inmobiliario trabajamos principalmente con dos:
Poder general. Es amplio. Permite representar a la persona en múltiples actos jurídicos: bancarios, administrativos, inmobiliarios… Puede servir, pero no siempre es lo más recomendable para una venta concreta. Si el texto no está bien redactado, puede generar dudas en notaría sobre el alcance real de las facultades. Y cuando estás fuera, cualquier duda se traduce en retrasos.
Poder especial para vender un inmueble. Es el más habitual cuando hablamos de vender una vivienda con poder notarial. Se otorga específicamente para una operación concreta: la venta de una vivienda determinada. En él deben aparecer facultades claras como:
- Firmar contrato de arras.
- Comparecer en notaría.
- Cancelar cargas si existen.
- Representarte en todos los actos necesarios para la venta.
Yo suelo recomendar este tipo de poder porque es claro, específico y evita ambigüedades.
Por ejemplo, hace unos días un propietario que vive en Londres me contactó a través de una asesoría inicial gratuita en Tidycal. Su primera preocupación no era el precio. Era la distancia. Le expliqué qué debía incluir su poder especial, acudió al consulado español en Londres y, una vez recibido el documento en Valencia, pudimos coordinar toda la venta sin que tuviera que viajar.
Cuanto más preciso es el poder, más tranquilos estamos todos.
Pasos para otorgar un poder de venta si estás fuera de España
Te explico cómo lo hacemos normalmente con propietarios que están en el extranjero. Primero hablamos. Analizo tu caso, reviso la situación de la vivienda y te indico exactamente qué debe incluir el poder. Después, puedes acudir:
- A un notario del país donde resides.
- O al consulado español.
Si firmas ante notario extranjero, necesitarás la Apostilla de La Haya para que el documento tenga validez en España. Este punto es fundamental. Además, si el poder se otorga ante un notario cuya lengua no sea el español, es necesario que el documento esté traducido por un traductor jurado para que pueda utilizarse correctamente en notaría aquí.
Recuerdo una venta desde Alemania en la que el propietario me llamó preocupado porque no sabía si el documento serviría aquí. Lo revisamos antes de enviarlo y evitamos un segundo trámite. Ese es el tipo de detalles que marcan la diferencia.

¿Qué diferencia hay entre poder notarial y carta poder?
Una carta poder es un documento privado. Puede servir para gestiones sencillas, pero no permite vender una vivienda en escritura pública. Para formalizar una compraventa inmobiliaria necesitas un poder notarial otorgado ante notario. Sin eso, la operación no puede cerrarse.
En una ocasión me contactó una persona que pensaba que bastaba con un documento firmado ante testigos. Tuvimos que empezar de nuevo. Mejor hacerlo bien desde el principio.
¿Es seguro vender una vivienda con poder notarial?
Sí, siempre que el proceso esté bien organizado. El poder notarial permite la representación legal, pero la seguridad real viene de la planificación. Cuando el propietario está fuera, mi trabajo no es solo enseñar la casa, es coordinar absolutamente todo:
- Definir correctamente el valor de mercado.
- Revisar documentación y certificados.
- Preparar la vivienda.
- Filtrar compradores solventes.
- Negociar condiciones con claridad.
- Preparar el contrato de arras antes de firmarlo.
- Coordinar con notaría hasta la escritura final.
He gestionado ventas en las que la propietaria no pisó Valencia en ningún momento, sintiéndose tranquila porque estuvo informada de cada visita, cada oferta y cada paso. La distancia no significa perder control. Significa confiar en alguien que lo gestione con rigor.
Errores que conviene evitar
Si estás pensando en vender una vivienda con poder notarial, te recomiendo evitar:
- Hacer un poder demasiado genérico.
- No incluir todas las facultades necesarias.
- No apostillarlo correctamente.
- Firmar arras sin revisar bien las condiciones del comprador.
- No coordinar la cancelación registral de la hipoteca si existe.
La venta a distancia exige más precisión, cuando estás lejos, cada error cuesta el doble en tiempo y en energía.
Si estás fuera de Valencia y quieres que revisemos tu caso concreto, puedes reservar una asesoría conmigo. Analizaremos tu situación y planificaremos la venta para que la distancia no sea un problema.
Porque vender no es solo firmar. Es tomar decisiones con seguridad, y más cuando estás a miles de kilómetros.





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